La crisis de Crimea se agrava a un nivel nunca visto desde que Rusia lanzó su invasión de Ucrania hace cuatro años con el pretexto, entre otros, de proteger la península que había anexionado ilegalmente en 2014. Las autoridades impuestas por el Kremlin en la región han prohibido por completo y hasta nuevo aviso la venta de combustible a particulares y empresas. Su prioridad ahora es abastecer al ejército, atenazado por el acoso de los drones de Ucrania contra el transporte ruso a través de los dos accesos a la península: el puente terrestre ocupado en la costa ucrania que va de Jersón a Donbás, y el estrecho de Kerch, al este de Crimea. En esta zona han muerto al menos cinco personas este domingo tras otro ataque ucranio contra los puertos y ferries que unen la península con Rusia, ahora también suspendidos sine die debido a la amenaza de las ofensivas de Kiev.
Las autoridades rusas de la península anexionada suspenden el transporte por ferry y recomiendan cruzar por una carretera donde han sido destruidos cientos de camiones estos meses
La crisis de Crimea se agrava a un nivel nunca visto desde que Rusia lanzó su invasión de Ucrania hace cuatro años con el pretexto, entre otros, de proteger la península que había anexionado ilegalmente en 2014. Las autoridades impuestas por el Kremlin en la región han prohibido por completo y hasta nuevo aviso la venta de combustible a particulares y empresas. Su prioridad ahora es abastecer al ejército, atenazado por el acoso de los drones de Ucrania contra el transporte ruso a través de los dos accesos a la península: el puente terrestre ocupado en la costa ucrania que va de Jersón a Donbás, y el estrecho de Kerch, al este de Crimea. En esta zona han muerto al menos cinco personas este domingo tras otro ataque ucranio contra los puertos y ferries que unen la península con Rusia, ahora también suspendidos sine die debido a la amenaza de las ofensivas de Kiev.
“El combustible se venderá únicamente a las agencias gubernamentales que velan por el funcionamiento y la seguridad de la República de Crimea”, ha anunciado el gobernador impuesto por Moscú en la península, Serguéi Aksionov. “Les pido a todos que mantengan la calma y confíen únicamente en las fuentes de información oficiales”, ha pedido el funcionario a los ciudadanos a través de su canal de Telegram, donde ha manifestado de forma vaga que “todas las decisiones posteriores se anunciarán próximamente”.
Las autoridades rusas habían impuesto en Crimea un límite de 20 litros de gasolina o diésel por vehículo a principios de junio. Para ello habían creado un sistema de cupones que ahora ya no sirve. “Se suspende la venta de combustible en las gasolineras de Crimea para pagos en efectivo, con tarjeta o mediante vales”, ha subrayado Aksionov.
Crimea, por su situación geográfica, ha quedado parcialmente aislada por los ataques ucranios, pero la campaña de bombardeos a las refinerías rusas ha provocado problemas de suministro de combustible en gran parte del país. Al menos 53 regiones han experimentado complicaciones en las últimas semanas, y las autoridades han impuesto restricciones al llenado del depósito en 18 de ellas. En Moscú, donde los drones han golpeado dos veces su mayor refinería esta semana, se ha disparado el precio del combustible y algunas gasolineras han cerrado temporalmente.

El puente de Crimea fue dañado parcialmente en 2022 por una bomba escondida en un camión de transporte por los servicios de inteligencia ucranios. Actualmente está cerrado al tráfico de vehículos pesados, y las autoridades rusas se han visto obligadas ahora a cortar otra vía a los camiones debido a la amenaza de los drones ucranios: el ferry del estrecho de Kerch.
Ucrania bombardeó la noche del sábado uno de los puertos que abastece de combustible esta conexión naval. “Lamentablemente, ha habido víctimas civiles como consecuencia del ataque con drones enemigos en la península de Kerch. Cuatro personas han fallecido y 28 han resultado heridas”, ha anunciado Aksionov.
Otra persona falleció y una más resulto herida en otro ataque contra el ferry Panagia, señalado por Ucrania como una embarcación empleada por Rusia para el transporte de munición y combustible para su ejército.
Ante la suspensión del transporte naval, la gobernación de la provincia de Krasnodar, en la costa continental rusa del mar Negro, ha recomendado a los camioneros que viajen a Crimea a través de la carretera R-280, que cruza desde Rusia hasta la península a través de la lengua terrestre que abarca el sur de las regiones ucranias de Donetsk, Zaporiyia y Jersón. El problema es que esta vía era bastante segura hasta este año, pero se ha convertido ahora en un objetivo destacado de los drones ucranios de nueva generación Hornet, conectados a internet a través de los satélites Starlink y dotados de inteligencia artificial para operar de manera autónoma.
Tras la destrucción de cientos de camiones desde abril, la administración de la Jersón ocupada ha prohibido el paso de camiones civiles en parte de la R-280. Asimismo, los accesos al norte de Crimea también han sido blanco de los misiles ucranios.
Aparte del desabastecimiento de combustible, la península ha sufrido cortes de luz este domingo. La crítica situación de la región ha provocado que al inicio del verano miles de turistas rusos cancelen sus vacaciones en la joya del putinismopor primera vez en cuatro años de guerra. Además, la destrucción de sus sistemas antiaéreos ha obligado también al ejército ruso a mover las defensas de otras regiones, dejando a su vez más desprotegidas sus demás refinerías.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, confirmó los ataques lanzados por Ucrania en la madrugada del domingo. “Anoche, nuestras armas de largo alcance atacaron la logística militar, la industria petrolera y la defensa aérea de los ocupantes. Todo esto constituye una justa respuesta a los brutales ataques de Rusia contra nuestro pueblo”, ha manifestado el mandatario, que incluyó entre los objetivos ucranios cuatro estaciones de radar de sistemas antiaéreos S-400 y un par de baterías Pantsir.
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