Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han entrado en una nueva fase para alcanzar un acuerdo de paz definitivo tras el memorándum de entendimiento suscrito por ambas partes esta semana. Las negociaciones que han arrancado este domingo en el complejo hotelero de Bürgenstrock, en el centro de Suiza, se celebran con los ecos de dos amenazas: la insistencia israelí de mantener los ataques contra Hezbolá en el Líbano y la ocupación del sur del país, que pone en riesgo todo el proceso de paz; y la respuesta iraní de volver a bloquear desde el sábado el estrecho de Ormuz, una línea roja para los estadounidenses.
Las delegaciones de ambos países se reúnen con los mediadores, Qatar y Pakistán, en el país alpino. Sobre la cita planea la crisis por los ataques israelíes en Líbano
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han entrado en una nueva fase para alcanzar un acuerdo de paz definitivo tras el memorándum de entendimiento suscrito por ambas partes esta semana. Las negociaciones que han arrancado este domingo en el complejo hotelero de Bürgenstrock, en el centro de Suiza, se celebran con los ecos de dos amenazas: la insistencia israelí de mantener los ataques contra Hezbolá en el Líbano y la ocupación del sur del país, que pone en riesgo todo el proceso de paz; y la respuesta iraní de volver a bloquear desde el sábado el estrecho de Ormuz, una línea roja para los estadounidenses.
Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ha tratado de despejar el terreno de juego. Por un lado, ha exigido a Irán que controle a la milicia Hezbolá en Líbano, cuyas acciones están sirviendo de coartada para que Israel ataque el país, donde el sábado causó al menos 25 muertos pese a un supuesto alto el fuego. “Irán debe impedir de inmediato que sus agentes a sueldo en el Líbano causen problemas. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que la semana pasada, ¡pero aún más!”, ha amenazado el mandatario republicano este domingo a través de su red social Truth.
Y, por otro lado, ha exigido a las autoridades iraníes que mantengan desbloqueado el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el tránsito de petróleo mundial. El presidente estadounidense aseguró que ha mantenido una conversación telefónica con las autoridades iraníes para advertirles de que no cierren el estrecho, según la cadena conservadora Fox News. “Si lo cierran, no tendrán un país”, aseguró que les dijo a los iranís. “Ni siquiera lograrán regresar a su maldito país”.
El líder estadounidense ha asegurado que “Estados Unidos podría tomar el control del estrecho en el futuro, si es necesario” y recalcó que eso implicaría que “se quede con el 20% del petróleo que pasa por el estrecho”, según la plataforma de información de la Casa Blanca en redes sociales. El presidente ha subrayado que mantiene una variedad de opciones si los iraníes no cumplen estos compromisos en la mesa de negociaciones, asegura la Casa Blanca.
“Podríamos tomar el control del Estrecho, si es necesario. Les haré volar por los aires. Si no hacen un trato, nosotros cobraremos peajes”, advirtió en su conversación con Fox.
En este complejo juego de equilibrio, las reuniones cuatripartitas entre Irán, Estados Unidos, y los mediadores Qatar y Pakistán han arrancado este domingo en el lujoso complejo turístico de montaña de Bürgenstock (Suiza), como confirmó el Ministerio de Exteriores catarí en un comunicado en el que expresó su “esperanza de que estas reuniones conduzcan a un acuerdo global y duradero que aborde todos los aspectos contemplados en el memorando de entendimiento”.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, anunció horas antes que la reunión en Suiza supone un “seguimiento de la aplicación” del memorándum ya suscrito y que fija un plazo de 60 días para abordar los temas más espinosos, como el programa nuclear iraní.
Las autoridades de Qatar, que están ejerciendo junto a Pakistán el papel de mediador, explicaron que se han constituido varios grupos de trabajo de carácter técnico para avanzar en los 14 puntos del memorando de entendimiento y plasmarlo en un acuerdo de paz definitivo. Junto a estas mesas, se han creado grupos de seguimiento para velar por la aplicación del memorándum y supervisar los avances realizados hasta la firma del acuerdo definitivo.
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, ha aterrizado a primera hora en Suiza, después de suspender su viaje el pasado viernes, cuando estaba previsto el inicio de esta ronda de negociación. El canciller iraní, Abbas Araghchí, también está presente, así como el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor paquistaní, Asim Munir, y la delegación catarí.
El enviado especial de EE UU para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, avanzaron su viaje y están en Suiza desde el sábado tratando de despejar el camino para el éxito de las conversaciones. También la delegación iraní, entre cuyos miembros están el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchí.
Sobre la reunión planea la crisis de Líbano, donde Israel mató el sábado al menos a 25 personas en bombardeos, pese a que el acuerdo entre EE UU e Irán especifica que la guerra se detendrá en todos los frentes y se respetará la “integridad territorial” libanesa. El ejército israelí ocupa el sur del país. Ante la persistencia de los ataques, Teherán declaró este sábado cerrado el estrecho de Ormuz, en un intento de presionar para el cese de la ofensiva. Estados Unidos negó el bloqueo del paso, si bien este domingo Irán reiteró que permanece cerrado y que la Guardia Revolucionaria no ha concedido permiso a ningún buque para transitar por el corredor, según recogió la agencia de noticias Fars, que cita a una fuente militar.
También la agencia de noticias iraní Tasnim, citando a una fuente cercana al equipo negociador, aseguró este domingo que el estrecho de Ormuz no se reabriría mientras no se respete el alto el fuego en Líbano. La fuente afirmó que la vía navegable también permanecería cerrada hasta que se concedieran las exenciones que permiten la venta de petróleo iraní.

Vance, en una entrevista con Fox News antes de partir hacia Suiza, afirmó que confiaba en que el alto el fuego se mantuviera y que no había visto indicios de que el estrecho de Ormuz estuviera cerrado. Es probable que los negociadores mantengan “un par de días de conversaciones”, declaró Vance a los periodistas antes de embarcar en un avión en la Base Conjunta Andrews, en Maryland. “Espero que podamos avanzar en la cuestión nuclear y en el tema del alto el fuego en el Líbano”, afirmó.
El cese de los combates en el Líbano era una de las condiciones para iniciar las conversaciones. Israel afirmó el sábado que estaba respondiendo a ataques de Hezbolá, mientras que el grupo respaldado por Irán declaró que no permitiría a Israel “libertad de movimiento” en el Líbano.
Israel, excluido de las conversaciones pero obligado como socio de EE UU, ha declarado que mantendrá sus fuerzas en el territorio libanés que ocupa. La cadena israelí Channel 12 informó de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, dieron en la noche del sábado instrucciones al ejército de no abrir fuego en el Líbano, pero que no se retiraría de las zonas ocupadas.
El país vecino ha vivido así la primera noche tranquila en mucho tiempo. Sin embargo, el ministro Katz insistió este domingo en un comunicado en que sus tropas desplegadas en Líbano no se enfrentan a ningún tipo de restricción para que puedan actuar ante las amenazas y que permanecerán en sus posiciones. Todo ello, pese a que el acuerdo entre EE UU e Irán nombra específicamente la integridad territorial de Líbano.
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